20.5.09
Revista Horizonte
19.5.09
Enemigo mío...
Recuerdo como uno de los mejores cursos universitarios, aquel ya prehistórico en el que, día a día, asistía a sus clases dispuesto a dar guerra hasta el último instante de clase -el primer día le perseguí hasta su despacho- y a rebatir, con el alumnado de público -una parte apática, otra fiel seguidora del Catedrático- todas las calumnias y acusaciones que lanzaba contra el Estado de Israel.
Como grandes anécdotas -hace poco, incluso creo que el día de su muerte, recordé una de ellas- guardo la vez que admitió -¡lo admitió!- que la voladura del Hotel King David por parte del Irgún en 1946 no fue terrorismo según los derechos que se le otrogan a los movimientos de liberación nacional, entre ellos lucha armada contra militares ocupantes; y otra un poco más hollywoodiense, cuando al yo vestir un día en clase una camiseta con la bandera de las barras y estrellas, él, me espetó:
-¡Elías viene luciendo la bandera del Imperio!
A lo que yo contesté:
-Es para mi todo un honor lucir la bandera del país que salvó a Europa en la Segunda Guerra Mundial.
Ciertamente, entre comentarios que el consideraba jocosos hacia mi condición de ferviente sionista y defensor de Israel, y discusones doctrinales y analíticas, y pese a que fue el vivo ejemplo, gurú y heredero de esa Izquierda que odia a Israel y manipula sobre ello sin cesar con maldad y alevosía, de esa Izquierda que entiende a Bin Laden y destesta a EEUU -no solo a Bush-, de esa Izquierda antioccidental e hipócrita -se jactaba de que un militar iraquí, después de la primera Guerra del Golfo, la de las cien horas, hizo una tesina sobre Derecho Internacional en la Facultad, lo cual era cierto y a su séquito docente les llenaba de orgullo-pese a todo ello, nunca faltó una pizca de respeto y simpatía, y hasta una tierna complicidad entre enemigos -al año siguiente de aprobar su asignatura, con una nota muy alta por cierto, me confesó que se aburría mucho en las clases, y yo, le confese lo mismo.
Brilló su pulcritud en la legalidad y limpieza de todos sus métodos de enseñanza y procederes universitarios -también fui miembro de la Junta de Centro de mi Facultad y tuve que parlamentar con él por asuntos de la Facultad, y también soportarle en las elecciones para dicho puesto, aunque el no simpatizaba con la lista estudiantil que yo encabezaba, jamás de los jamases perdió un ápice de imparcialidad o resbaló en alguna jugarreta favoritista. Pese a que los fines que perseguía, a mi modo de ver, eran y son absolutamente detestables, su contaminación ideológica no influyó en su calidad como persona para con los demás. No es algo que abunde mucho...
No derramaré una lágrima por él, pero nunca olvidaré nuestro particular campo de batalla y lo caballeresca que fue nuestra guerra. Alejandro y yo, que tampoco profundizamos mucho en temas personales, eramos, en cierta manera, como el héroe y el villano en los clásicos del Cómic norteamericano: amigos.
21.4.09
Yom HaShoá, Día del Holocausto
Certeras son las palabras de Netanyahu, en el mismísimo Yad Vashem, para este Día, y alentadora la actitud de los embajadores europeos que, esta vez, no han cometido el pecado de la indiferencia ante la bestia.
Zijronó lebrajá para las SEIS MILLONES DE ALMAS que fueron masacradas por el odio y la permisividad.
31.3.09
El bulo sobre la Comunidad Judía de Málaga y AES
Así fue mi sorpresa cuando un amigo me escribe y me dice que menudo imbecil el protavoz de mi Comunidad por pedir el voto para AES. Me informó que la noticia salió en el católico diario YA y en la web de COPE.
Ya que la Comunidad se ha pronunciado, me toca hacerlo a mí a título personal. ¿A quién que se le ocurrió esta declaración? ¿Es para darle algo de publicidad a AES? ¿O para dañar al PP malagueño que lo preside un judío, Elías Bendodo?
De donde venga la estrategia queda claro que es una chapuza. Las Comunidades Judías siempre han sido neutrales políticamente, ya que esa neutralidad ha garantizado su integridad. La de Málaga, que además es pequeña y poco propensa a meterse en berenjenales de este estilo, no iba a ser menos en ese sentido.
¿De quién narices habrá salido esta insulsa estrategia?
17.3.09
Becquer, siempre
Volverán las oscuras golondrinas
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llamarán;
pero aquéllas que el vuelo refrenaban 5
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquéllas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar, 10
y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
sus flores se abrirán;
pero aquéllas, cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día... 15
ésas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará; 20
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate:
¡así no te querrán!
10.3.09
Vals con Bashir
17.2.09
Revista Horizonte
10.2.09
Los mitos de siempre...
Y yo todavía sin ver ni un euro, ni un cargo de responsabilidad en la conspiración mundial que tenemos para dominar el mundo....
Vía Barcepundit
8.2.09
Albiac ficha por ABC
23.1.09
Obama defiende a Israel
11.1.09
Los niños de Hamas
3.12.08
The End
Aquí estoy, pienso. Se me olvida, por este mágico instante, que soy miembro de una generación apática, perdida. Y, a la vez, la más colmada de un bienestar y una seguridad jamás imaginadas en la historia del hombre. Se me olvida que ya nadie quiere cambiar nada, solo mirar hacia adelante hasta el día en que la palmen, Renton dixit. Se me olvida el sufrimiento incontenibe e inenarrable que acontece en todos los rincones del planeta. Se me olvida toda la infamia, todo el dolor. Justo en este instante.
La canción termina, la lluvia sigue. El momento fugaz, acaba, muere. Vuelvo a despertar, lo recuerdo todo, de nuevo. Todo tiene un final.
The End.
26.11.08
¿El último herzeliano?
Vía Fundación ACOM
19.11.08
Homenaje a John Williams
Disfrutadlo.
4.11.08
Por qué apoyo a Obama...
Mi círculo ideológico –aquellos que en mayor o menor medida coinciden con mis postulados- me reprochan mi apoyo a Obama. Desde que no es amigo de Israel hasta que es un intervencionista semicomunista, pasando porque es pura propaganda e imagen y que su discurso es vacuo e inerte. Argumentemos, pues, mi apoyo por el que probablemente vaya a convertirse en el primer presidente negro de la historia de los EEUU.
1-Obama es amigo de Israel. Al día siguiente de ser nominado para la candidatura demócrata, fue al AIPAC. En su discurso declaró algo que jamás ningún otro candidato a la presidencia de EEUU se atrevió a musitar –ya puestos, tampoco ningún presidente-: Defendió la indivisibilidad de Jerusalén como capital del Estado Judío. También aseveró que es la hora de estar con Israel y que utilizará todo su poder, todo su poder, para evitar un Irán nuclear. Además, su número dos, Joe Biden, a parte de ser un experto en política internacional, se ha declarado en varias ocasiones y abiertamente sionista.
2- Sus medidas intervencionistas. Obama es intervencionista -¿qué gobernante no lo es?- pero con serios matices. Un intervencionista en EEUU es en España el mayor liberal del PP -aunque en el PP de hoy estén en espantada los liberales, digamos liberal a Aznar o Esperanza Aguirre-. Va a tomar medidas para resolver la crisis –todas las crisis económicas se resolvieron con medidas intervencionistas, lo que no quiere decir que la socialdemocracia sea una buena receta económica- y para que todos los ciudadanos estadounidenses tengan cobertura médica. Como amante de EEUU y de su cultura, me duele que haya cincuenta millones de personas sin seguro médico. Y por ello no soy ni comunista, ni socialista, ni antiamericano. Ni Obama tampoco.
3- Lo que su victoria demuestra. Siguiendo en la misma línea de mi apoyo a EEUU, el hecho de que ganara Obama sería un serio varapalo para los mitos antiamericanos creados y alimentados por la izquierda europea. Menudo país más racista que tiene como presidente a un negro con raíces musulmanas. La imagen de tierra de democracia y libertad que representan los USA sería incontestable.
4- Irak. Yo, en su día, apoyé la intervención en Irak. No me parecía, ni me parece mal que caiga un gobierno genocida y se instaure una democracia. Pero se ha convertido en un atolladero -además no era de urgencia acabar con Sadam Hussein- con difícil resolución, ha costado la vida de miles de soldados americanos y miles de civiles iraquíes por atentados terroristas –qué extraña es la resistencia iraquí, es la única de la historia que mata a civiles de su propia población, en mi diccionario eso se llama terrorismo-, un gasto de dinero inimaginable y ha supuesto darle alas al verdadero peligro, que es Irán. Salir de Irak y darle el mando al nuevo gobierno democrático establecido debe hacerse. No tan rápido como oferta Obama, pero tampoco tanto tiempo como propuso McCain. También habrá que salir de Afganistán.
5- La alternancia en el poder es necesaria. Durante estos ocho años, los pasos de
6- Los tiranos andan contentos. O eso dicen. Chávez y Ahmadineyad, por ejemplo, desean que gane Obama por varias razones. A destacar, dos. Encadenadas. La primera es ingenuidad, piensan que el negro, Chávez dixit, será más indulgente con sus travesuras, y en el caso de que no lo sea, aquí tenemos la segunda, atacaran la supuesta debilidad – la manía de tachar de palomas a los demócratas…demócratas fueron Truman que tiró la bomba atómica o Johnson que endureció la guerra en Vietnam- de Obama. El candidato a
7- Su carisma, su mensaje de esperanza. Toda nación en crisis necesita un líder que de esperanzas. Obama lo hace. Sus discursos no son vacuos. Siempre llama a la unión –we are one people, we are one nation, and together, we will begin the next great chapter in the American story with three words that will ring from coast to coast; from sea to shining sea- de la nación y al cambio. Ha rescatado la esencia de Martin Luther King y ya ha demostrado que el sueño americano está vivo. En cambio, McCain habla de renovación con 72 años.
Con todo esto, seguro que me rebatirán punto por punto y argumento por argumento. A día de hoy, sigo pensando que el cambio le traerá bueno a EEUU. Es necesario para cualquier democracia. Y más aun, para LA democracia.