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18.5.11

#15M de 2020.

Éramos muchos. Todos reunidos y convocados de forma espontanea, sin líderes, sin estructuras organizativas, sin jerarquía. Nos movía la indignación que provoca percatarse de que no hay futuro, o al menos, no uno mejor que el disfrutaron nuestros padres. Intentamos no hacernos eco de ninguna etiqueta ideológica o partidista. Queríamos un cambio, y que los protagonistas fuéramos nosotros, no los oportunistas mediáticos que se fueron apuntando.

Teníamos varias referencias, pero Mayo del 68 era nuestro paradigma. Mala elección. Como declaró uno de sus líderes, Daniel Cohn-Bendit, relativamente poco tiempo antes de nuestra movilización, refiriéndose a tan nostálgicos días: ganamos socialmente, pero políticamente, perdimos. Nosotros estábamos abocados al mismo sino, al mismo resultado: sólo cambiarían cosas puntuales, la estructura básica contra la cual luchábamos seguiría intacta. No éramos un poder constituyente, éramos un poder cibernéticamente constituido. Un poder bello, melancólico, romántico…pero virtual, al fin y al cabo. El verdadero poder lo ostentaban –y lo ostentan- otros. Nosotros sólo nos ganamos el derecho a quejarnos en la calle y en las redes y resultar simpáticos, pero la toma de decisiones estaba muy lejos de nuestras manos.

En los prolegómenos de nuestra convocatoria, un periodista, que simpatizaba con nuestra causa, escribió que para las revoluciones, primero, hace falta pasarse por la biblioteca, y fundamentar las reivindicaciones. Aborrecíamos a los intelectuales y académicos, ellos eran cómplices de la permanencia y desgaste del sistema actual. Al fin y al cabo, solo queríamos un cambio rápido, y lo queríamos ya. No queríamos, y no habríamos sabido, discutir sobre teorías políticas o administrativas. Queríamos un trabajo estable y bien remunerado cuanto antes, queríamos menos políticos, queríamos que los banqueros fueran borrados del mapa, o al menos su estructura de negocio financiero –intereses abusivos en los préstamos y créditos, amén de la concesión de hipotecas- y dejar de levantarnos de la cama, día tras día, sabiendo que ocuparemos puestos de trabajo que detestaremos hasta que seamos casi bisabuelos. Queríamos vivir mejor y dejar de oír monsergas sobre recortes, mercados, crisis, deudas y todo ese tenebroso –y que, desgraciadamente, no entendíamos- vocabulario que marcó nuestra madurez inerte y sin oportunidades.

Aguantamos hasta las elecciones del domingo 22 de mayo. Transcurrieron con normalidad y algún político que simpatizó con nuestra causa prometió recoger nuestro testigo y continuar por otros medios la lucha que comenzamos en las redes sociales y luego en la calle. Ahí se quedo todo: en palabras, quizás bienintencionadas, pero vacuas, caducas, inválidas. Años después la situación económica mejoró y el eco que fuimos conservando sobre todo en internet fue perdiéndose en la apatía que trajo una nueva era de bonanza económica. Nuestros enemigos volvieron a ganar y nuestros amigos, como siempre, fueron interesados que sólo querían disfrutar de la posición de los primeros. Los que se arrogaron como nuestros líderes de nuestro movimiento acabaron siendo peores que los que nos llamaron perroflautas, ni-nis, y comunistas disfrazados. Acabaron siendo peores que los que nos compararon con la revolución bolchevique, o con todas las movilizaciones de masas que acababan en matanzas. No queríamos la muerte de nadie, queríamos la muerte del sistema. Pero no sabíamos ni cómo era el engranaje de ese sistema, ni cómo acabar con él.

Fue una semana sazonada de rabia e ilusión. Paradójicamente mezcladas. No teníamos ni idea de cómo conseguir lo que pedíamos y nos equivocamos en casi todo. Los cauces para ello nos resultaban extraños, y ahí es en donde debíamos centrarnos: en acercar esos cauces a la gente de a pie como nosotros. Nos equivocamos. Nos dejamos llevar. Perdimos.

Tuvo razón ese periodista: las revoluciones tienen que alimentarse en las bibliotecas. El chispazo pueden darlo 140 caracteres, pero su éxito y aceptación precisa de lecturas, debates, reflexiones y coherencia. De lo que carecíamos.

27.2.11

Parlamento: renovarse o pudrirse

Ayer estuve leyendo un artículo de Manuel Aragón –ni idea de sus credenciales, tampoco he investigado- en la Revista de Derecho Catalán sobre parlamentarismo. Son varios aspectos los que se tratan en este breve ensayo sobre el parlamentarismo actual, el que se practica en España, y además, ciertamente, son objeto de necesario debate para la regeneración y constante investigación doctrinal de nuestra democracia.

El autor afirma, en referencia a la división de poderes, clásicamente establecida por Montesquieu y el abad de Sieyes, que no existe estrictamente en la democracia representativa-parlamentaria. Debido a la difícil conceptualización de las leyes (ley orgánica, ley ordinaria, decreto-ley…) y a la multiplicidad institucional, los poderes se difuminan en muchas ocasiones, sobre todo en la estructura de las Comunidades Autónomas, pero siguen estableciendo contrapesos entre los poderes. Aragón es, pues, benevolente con el sistema. La división de poderes montesquiesana es posible, y negarlo solo trae una mixtura de poderes que es peligrosa para la democracia. El ejemplo paradigmático es la politización constante que existe en el Poder Judicial. “Montesquieu ha muerto” declaró Alfonso Guerra, cuando a mediados de los ochenta, la LOPJ dinamitaba el sistema de elección de jueces que garantizaría esa división, y que la Constitución aconsejaba a establecer.

No es cuestión de denigrar al sistema de división de poderes establecido, al menos en la práctica. El ejemplo de los órganos de la UE, que han prescindido también de la división de poderes clásica, demuestra eficacia en la regulación comunitaria, pero los cargos ejecutivos, la Comisión, no son elegidos democráticamente. Sí, el Parlamento Europeo, pero es una cámara con muy poco poder, a veces una imagen, una pantalla, llegando a ser irrisoria en el verdadero poder de la Unión. Ahora aprueba los Presupuestos, pero hasta hace nada en términos históricos sólo era una Cámara representativa. Y ahí está el problema de no respetar la división de poderes, se pueden ir minando los fundamentos de la democracia poco a poco y desde una perspectiva loable –una Europa unida- y acabar estableciendo lo que en Futurama nos recordaba Matt Groening: Burocracia Central



20.2.10

IDEAS PARA LA REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA

Apenas, ya nadie con algo de coherencia, lo niega. El sistema actual que rige en esta gran piel de toro que es España es insostenible. Insostenible. Y no es solamente la crisis económica. La res pública está contaminada. No sólo por la incompetencia abrumadora de la clase dirigente, sino también por la cantidad abismal de calientasillas chupando del bote en 17 administraciones autonómicas, por los miles de puestos públicos en 17 gobiernos regionales que no sirven para absolutamente nada, por la falta de explicación lógica de que los funcionarios públicos sean vitalicios, por los miles y miles de euros desperdiciados en coches oficiales, estudios y proyectos inservibles para justificar sueldos, subvenciones absurdas …Demasiadas cosas mal hechas y planteadas, que, al fin, como una gran olla a presión, nos ha tenido que explotar, a la generación de hoy, en toda la jeta.


No soy nadie para arreglar nada, pero, en última instancia, aun me queda mi condición ciudadana. Esa que se ha forjado a lo largo de dos siglos y le da al habitante de a pie una responsabilidad para con y, sobre todo, contra sus gobernantes: conciencia política, podríamos llamar. Aunque este país carezca, en su mayoría, de ambas. Por tanto, qué menos que escribir en un espacio digital lo que creo que habría que cambiar para que esto no desaparezca por el sumidero.


1) Abolir las 17 Comunidades Autónomas, en consecuencia, aprobar una Constitución –con todo lo que conlleva según los artículos 167 y 168 de la Carta Magna vigente: proyecto aprobado en mayoría cualificada por ambas Cámaras, disolución de las Cortes, Referéndum, elecciones…y toda la película- en la que se cree o un Estado Federal - instaurar una República ya creo que sería pedir demasiado….- o un Estado Central. Lo siento, soy un cochino centralista.


2) Reformar la Ley Electoral y cambiar la Ley D’Hont para la elección de los representantes políticos, no estaría mal el reparto de escaños proporcional puro. Elección de los representantes mediante Lista Única para el Congreso. Limitar los mandatos de un político a ocho años. Pese a que los partidos se volverían locos para hacer las listas y sus poderes regionales se rebelarían, ¡cuántos problemas se solucionarían dejando las hipotecas nacionalistas!¡cuántos!


3) Reformar el Senado. Otorgar a la Cámara Alta poderes reales. Como el control de los presupuestos, del gobierno, por ejemplo, u otras competencias con poder real y que deje de ser una Cámara representativa que solo sirve para retrasar las leyes.


4) Reformar el Código Penal. Promulgar penas más duras, -sobre todo endurecimiento de las mismas para los delitos de corrupción y delitos fiscales que salpican el país y que, ante 4 años en la cárcel, muchos sátrapas hacen cálculos y resulta que no les sale tan mal meter mano en el dinero de todos- , como prevención general, y un sistema de prevención especial y de resocialización más real y pragmático: Asumir que hay reos que no se pueden reinsertar en la sociedad, como pederastas y violadores reincidentes que son imposibles de resocializar.


5) Reformar la Justicia. Cambiar el actual sistema de elección de jueces y crear una verdadera justicia independiente. Montesquieu fue sepultado por Guerra, hay que resucitarlo. Aligerar los procesos judiciales, modernizarlos –internet y los ordenadores a parte de servir para las redes sociales y tener cultura gratis, son un instrumento muy eficaz para la economía procesal- suprimir los Tribunales Superiores de Justicia…


6) Reformar la Función Pública. La ley actual vigente es de la época franquista. Acabar con el carácter vitalicio de los funcionarios. Privatización o concesión de servicios públicos. Supresión de servicios sin eficacia. ¿El MUFACE? lo más repugnante de la función pública es que los trabajadores públicos vayan a la sanidad privada.


7) Supresión del Tribunal Constitucional, en todo caso, abrir una sala de lo Constitucional en el Tribunal Supremo que se encargue de los recursos de amparo, recursos de inconstitucionalidad y de las cuestiones de inconstitucionalidad.


8) Reducir el número de liberados sindicales. 200.000 liberados sindicales en España… ¿Es broma no?


9) Flexibilización del Mercado Laboral. Indemnizaciones por despido improcedente más baratas, y un Servicio de Empleo Nacional que se ocupe de la formación y búsqueda de empleo de los parados. Potenciar la Formación Profesional y endurecer el acceso a la Universidad.


10) Reformar la política impositiva. Ventajas fiscales para los autónomos, sobre todo elevar las que se les conceden a las empresas que hacen fijos a sus empleados. Reducción del IRPF –ampliar el mínimo exento-, supresión del Impuesto de Sucesiones, rebaja del impuesto de Sociedades…

3.12.09

No a la Ley Sinde

En la era de la información, los modos de expresión que los individuos y la sociedad ejercen están en constante cambio. Internet ha sido uno de los inventos más grandes de la historia de la humanidad y todavía estamos lejos de calibrar sus consecuencias, y, por ende, no hay duda de que ha facilitado y mejorado la vida de muchos ciudadanos y ha abierto nuevos campos de expresión y debate.

Por ello mismo, como la Red es emblema de progreso y bienestar, y nunca una sociedad avanzó mediante la imposición, sino mediante la elección y el crecimiento de su oferta, es retrógrado y regresivo que se apruebe la nueva Ley que nuestro flamante Gobierno quiere aprobar.

El ciudadano de a pie debería estar hasta la mismísima coronilla de que artistas sin talento vivan del canon y las subvenciones mientras no se cuantos millones de parados -sin contar a los pequeños empresarios arruinados- no pueden llegar a fin de mes. Cuando una empresa privada se hunde, el dueño se jode, pero cuando alguno de esos elementos que se hacen llamar artistas -léase Ramoncín, por ejemplo, que ni siquiera los internautas se bajan sus canciones gratis- recurren a un canon mafioso -y además moralmente pernicioso, puesto que basicamente reza: bájate lo que te de la gana pero paganos primero permitiendo el supuesto delito mientras se abone la multa correspondiente- nos tenemos que joder todos.

¡Ya está bien de tanto chupar del bolsillo de los ciudadanos! La comundiad artística tiene que renovarse de una vez, como hizo Radiohead en su día o los Homres G hoy.

Así, suscribo el siguiente Manifiesto, que fundamentalmente versa sobre algo esencial en un régimen democrático: Los derechos de autor jamás pueden estar por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

8.3.08

Charlando con Albert Rivera...

El pasado jueves, Albert Rivera, candidato de Ciudadanos al Congreso de los Diputados Barcelona, vino a Málaga a dar una conferencia en la Facultad de Económicas. Me apresuré, para llegar antes e intentar compartir impresiones con el líder de Ciudadanos. Las prisas no fueron en vano.

Tuve la oportunidad de decirle lo mucho que me cautivaron sus primeras palabras en Noviembre de 2006 cuando consiguieron 3 escaños en el Parlamento de Cataluña. También compartimos opiniones y palabras sobre los sondeos, la intensa campaña que está haciendo, el buen acogimiento de esta en la calle...etc etc. Su conferencia, titulada -no recuerdo el título con exactitud- La tercera España existe, fue una exposición de sus ideas y propuestas sin hipotecas, y, sobre todo, sin complejos. Muchos mensajes políticos que llevaba años queriendo escuchar...

Me agradó mucho conocer a Albert Rivera y a los chicos de Ciudadanos de Málaga. En política española, hacía y hace una falta tremenda el soplo de aire fresco y transparencia que representa este joven, dinámico y atractivísimo partido.

Aquí dejo una foto de la conferencia y el encuentro:




Además, enlazo mi nuevo artículo para la Revista Horizonte -ahora exclusivamente online- en donde analizo las posturas de los candidatos a la presidencia de España, Rajoy y Zapatero, ante Oriente Medio durante las elecciones.

Pronóstico para mañana... Gana el Zejas...los nacionalistas ya se están quedando mancos de tanto frotarse las manos...esperemos que para celebrar la victoria no se ponga el pañuelo palestino.


21.2.08

Los verdaderos fascistas...

Un fascista es aquel que no permite la expresión de la opinión de los demás, aquel que impide la expresión con el uso de la fuerza, aquel que aborrece de otras opciones ideológicas que no sean la suya, aquel que cataloga y encuadra al que no piensa o no es como él con alguna etiqueta. Es aquel que, en suma, le provoca urticaria la libertad de los demás.

O sea, definición absoluta de los fachas -los verdaderos- rojos que pueblan los debates y actos políticos universitarios durante esta campaña. Al igual que hacían las SA del Partido Nazi en los actos políticos que iban en contra de sus postulados, estos fachirojos, estos nazis maquillados de estética antisistema, entran con vocerío, con agresividad y con afán de violencia: Callar por la fuerza a los que no piensan como ellos, y, para más, etiquetarlos de fascistas. Qué verguenza. Qué asco.

Han sido, las agredidas, María San Gil, Rosa Díez y Dolors Nadal. Habrá muchos más, si. La casualidad será que ninguno tendrá carné del PSOE o de IU. La casualidad será que todo acabará después de las elecciones. La casualidad será que todo viene después de que Zapatero buscara TENSIÓN y DRAMATIZAR.

Mi solidaridad con las agredidas. Mi solidaridad con los futuros agredidos. Mi repulsa ante esta estrategia guerracivilista.

11.2.08

Albert Rivera

Incorporo a mi blogroll un nuevo link. La página web de Albert Rivera, el líder de Ciudadanos. Y ya, de paso, adelanto cual va a ser, con toda probabilidad, a quien le de el voto el 9-M.

Sí. A este partido nuevo, innovador y sin complejos. A este partido que lucha contra los nacionalismos, contra la burocracia parasitaria que representan las autonomías, que clama a los cuatro vientos de que ya están hastiados de que los políticos no se preocupen por los problemas que de verdad importan a los ciudadanos. A este partido que lucha en favor de la Libertad haya donde sea necesario como ha demostrado en su corta existencia. A este partido, que aspira a tener una pequeña, pero necesaria voz, en esa tribuna de acomodados e ignorantes despóticos, que es el Congreso de los Diputados.

Mi voto no les servirá de mucho en mi circunscripción, dominada por el cacique y ladrón Chaves. Pero como Ciudadano prefiero que mi voto sea digno y sincero, antes que un cheque para que los partidos tradicionales tengan vía libre para hacer lo imposible por perpeturarse en poder (en suma, la aspiración de todo político, importando poco su signo o afiliación). La montaña se empieza con un grano de arena, aunque se tenga un torrente de agua demasiado caudaloso impidiendolo. Hoy puede ser un voto perdido en una mesa electoral junto con el de otros partidos de escaso renombre y electorado. Dentro de diez o doce años, puede ser un voto más dentro del montón escrutado que podría darles algún escaño.

Si perdemos la esperanza, lo perdemos todo. La democracia se ideó para que los ciudadanos, sin temer represalias ni dolor, participaran en lo ellos que creían que era mejor para sus vidas. Hoy, existe un contrato social en el que la apatía gobierna en la ciudadanía, llegándose a un contrato informal en que la casta -los políticos profesionales, son una clase social al estilo feudal- gobierna sin molestar mucho, mientras nosotros les pagamos el sueldo.

Que no se olviden las palabras de Albert Rivera en la noche que consiguió tres escaños en las elecciones al Parlamento de Cataluña, recibido en su cuartel general a gritos de ¡Libertad!¡Libertad! :

Lucharé por una Cataluña en la que puedas sentirte español y no te llamen facha

Suerte Albert. Suerte Ciudadanos.

27.5.07

Revista Horizonte

Se publica en la Revista Horizonte, mi segunda colaboración. Esta vez, escribo sobre el juicio del 11-M. Está en pdf. Espero que os guste, sobre todo porque aporto mi opinión sobre la autoría.

21.4.07

Manifiesto proIsrael de un sector de la izquierda española

Llega tarde. Pero llega. Un sector importante de la izquierda española, comprometido con los valores democráticos, y sobre todo, el sentido común en contraposición al fanatismo y al terror, lanza este necesario manifiesto -están buscando una sala en el Congreso para su puesta de largo- el cual va a marcar una reorientación, esperamos, en la Izquierda española con respecto a Israel y al Antisemitismo.

Por lo pronto, será presentado el miércoles 25 de abril a las 19:30 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Vía Infomedio y Herut

18.2.07

No a la Burocracia Parasitaria, No al Estatuto Andaluz

Menuda pantomima. En unas horas se abrirán los colegios electorales en Andalucía para, seguramente con una abstención montañosa, aprobar un texto intervencionista, vacío e innecesario. ¿A qué ciudadano anladuz le importa el Estatuto? ¡Ni siquiera los partidos políticos recogían la renovación del Estatuto en sus programas!

Es un texto que contribuye solo a un fin: Engordar el amasamiento de poder y dinero a cargo de la legión de políticos andaluces. Esa raza de predadores engominados, incultos, corruptos, que nada sobre coches oficiales, puestos discrecionales, viajes por todo lo alto, televisión tercermundista y deficitaria, sanidad bochornosa, educación paupérrima...Necesitan excusar su sueldo, y para más, asegurárselo. Faltaría más. Desde Chaves hasta Arenas-si el PP alcanzara algún día la Junta de Andalucía, las diferencias con el caciquismo actual no serían sustanciales-, ambos terratenientes al uso, los políticos de mi región vieron como oro caído del cielo la oportunidad de emular al Estatuto castrista de Cataluña.

Más ventanillas, más nóminas, más aires de grandeza, más rapiñas sobre el bolsillo del contribuyente...

¿Y dónde quedan las necesidades reales de los ciudadanos?

Escriba usted una instancia a los miles de departamentos, delegaciones provinciales, secretarías generales, áreas...no olvide que mientras usted se ahoga en unos procedimientos infinitos, la Burocracia Parasitaria de Andalucía estará planeando como crecer y reproducirse. A cargo suya, por supuesto