Judíos Antisionistas
Ha transcurrido un tiempo vacacional en el cual no he dedicado a este, mi blog, ningún escrito. En este lapso temporal, he danzado, de puntillas, por la red intentando no alejarme demasiado de la realidad informativa y cultural. Nada extraordinario que no sea el agravio de situaciones ya de por sí bastante deterioradas:
alto el fuego de ETA o
Irán, como ejemplos puntales.
Pero, entre tanto empecinarse en nada que es la vida,
Albiac dixit, encuentro algo que resquebraja los cimientos de mi existencia:
Judíos Antisionistas. Como mi amigo
José replicaría,
hijos de puta hay en todos lados. Lo sé. Y canallas. Pero, aun así no deja de ser sorprendente y realmente triste. Los fanáticos no entienden de origen. Estos, en especial, no solo excretan sobre todos los judíos que han perecido en siglos de sufrimiento e injusticia incontables, sino que escupen sobre los valores y aportaciones, y en suma, sobre el prestigio y honestidad del pueblo judío. Una verguenza, profunda verguenza, que se autoproclamen judíos. Que digan pertenecer al mismo pueblo que Simon Wiesenthal, Albert Einstein, Sigmund Freud,Groucho Marx, Saul Bellow, Woody Allen, Milton Friedman, Baruch de Spinoza, Leonard Cohen, Joseph Roth, Walter Benjamin, Frank Kafka, Charles Chaplin, David BenGurion, Golda Meir, Leonard Bernstein, Ernest Bloch, Anna Frank, Claude Lévi-Strauss... y todo ese elenco de gigantes que tanta levadura y conocimiento en pos del bien y del progreso humano aportaron a las sociedades en donde habitaron.
Nauseas y repugnancia. Hacia ellos. Los judíos antijudíos. Ostracismo e indiferencia. Sólo. ¿Qué queda ante esta panda de ignorantes extremistas que se nutren de auto-odio?