16.11.05

Star Wars Episodio III

Me situo en la paupérrima aula de infórmatica de mi facultad. Escribo, algo aturdido por el saldo negativo de horas de sueño, sobre la ebriedad sensorial que me causó ayer, una vez más, el Séptimo Arte.

Antes de que la razón se apoderara de mí, ya lo había hecho la Fuerza. Antes, mucho antes, de que me empanara al televisor con Oliver y Benji o Bola de Dragón, ya estaba bastante curtido en temas galácticos. Se podría decir, sin exageraciones, que mientras me amamantaban veía Star Wars. Desde preescolar llevo soñando con el Halcón Milenario, con los Jedi, con el Maestro Yoda...

Ayer, de madrugada, disfruté como ese niño que fui. Como también disfruté con los Episodios I y II, tanto criticados por nostálgicos de un tiempo pasado. Son soberbias, desde mi prisma. Contienen, -como una vez mentó Albiac en uno de sus apasionantes artículos, a eso se llama tragedia- al espectador de forma innegable a este nudo gordiano, el Episodio III, de la legendaria epopeya galáctica. Es una saga que, lo posee todo. Amor, Filosofía, Ciencia Ficción, Drama, Acción, Aventuras, Tragedia...Ha merecido la pena esperar tantos años para ver el descenso a los infiernos del elegido galáctico. Hace dos semanas que adquirí el DVD, y me empapo los extras como un niño con su nuevo juguete. Es, como todas esas maravillas materializadas en película que adornan mi videoteca, parte de mi vida. La endulza, sin ninguna duda. Sobre mis fantasías deambulan cogidos de la mano Darth Vader y Rick Blane, se plantan un duelo de espadas Connor Mcleod-el de Inmortales primera parte solo-versus Obi Wan Kenobi, Michael Corleone en un duelo miradas con Jimmy Conway...

Escuchar el resuello triste de Darth Vader resonando en mis oídos, junto a las notas oscuras y bélicas de Williams, sentir ese punto de inflexión entre fascinación y pánico, no tiene precio. Jamás lo tendrá.

Es un regalo para los ojos, es un regalo para el corazón.



2 comentarios:

Rubén García Colsa dijo...

Totalmente de acuerdo. ¡Si,si y mil veces si! Vader es todo un oersinaje shakespiriano. Es como un furioso Othelo, uno de los grandes trágicos. Para star wars es como un ruido de fondo de mi vida y un sitio al que volver de vez en cuando. Y es un gustazo ver que cada vez que regresas allí estan todos otra vez para contarte esa increible historia. Es una de las mejores cosas del cine, que casi se convierte en un lugar, en un refugio privado de ida y vuelta donde lejos de esconderte parece que vuelves con nuevas energías. Y en este caso tenemos seis episodios que ya es el summun.

Eli Cohen dijo...

El sumum y mucho más. Es un espejo en donde mirarnos.